MILICIAS DE LA UNIÓN.

(Regional Cataluña)




Con anterioridad a las Rondas Volantes o del "Pirrot" y como último trasunto de la Santa Hermandad, aparecieron en Cataluña hacia mediados del siglo XVI las denominadas Milicias de la Unión para la persecución del delito, tanto en su aspecto criminal como administrativo. Se organizaron en partidas armadas denominadas "decenes" y "centenes", según su número fuese de diez o de cien hombres. Sus jefes respectivos recibieron los nombres de "Deceners" y "Centeners". También intervinieron contra los nobles cuando estos se excedían o desobedecían las órdenes del Rey.

La Diputación catalana, a cuya institución nada convenía el poder ejecutivo de estas milicias, trato de socavarlas, pero el Consejo de los Ciento se alzó en su favor, por considerar era el mejor freno contra el poder de los nobles.

Sin embargo, debido a los excesos que amparados en su autoridad cometieron las aludidas milicias, utilizadas indebidamente en Barcelona contra motines callejeros y estudiantiles, determinaron a la Corona a decretar su desaparición. No tenían fuero militar y en realidad fueron unos grupos de presión que mediante el use de armas y actuaciones enérgicas fueron politizadas en diversas ocasiones.

Institución análoga también en Cataluña y de la que posiblemente derivaran las Milicias de la Unión fue la Sacramental. Confederación de vecinos organizados a la antigua usanza de las Hermandades. Carecieron de bandera, fueros reales, y en verdad fueron unos auxiliares del Somatén, siendo convocados también a toque de campana. Carecía de atribuciones para actuar en jurisdicciones especiales. Desapareció al poco tiempo absorbida por el Somatén.

Aguado.